La mosca de la fruta es una de las principales plagas que afectan la producción frutícola. En el Perú destacan especies como Ceratitis capitata y Anastrepha.
La hembra deposita sus huevos debajo de la piel del fruto. Al eclosionar, las larvas se alimentan de la pulpa y provocan daños internos que reducen la calidad y el valor comercial de la fruta.
Entre sus principales hospedantes se encuentran mango, cítricos, uva, guayaba y durazno, cultivos de gran importancia para la producción agrícola.
Además del daño directo, su presencia puede generar restricciones para la comercialización y exportación, afectando la competitividad de los productores.
¿Cómo prevenirla?
El manejo de esta plaga requiere un Manejo Integrado de Plagas (MIP). El monitoreo mediante trampas permite detectar oportunamente su presencia y tomar medidas de control.
La eliminación de frutos infestados, la limpieza del campo y el control químico o biológico son acciones que ayudan a reducir su propagación.
Prevenir y monitorear es clave para proteger la producción y mantener la calidad de la fruta.